The Hidden Room

¿La abandonamos?

Tarde-noche activa

Ayer, después de un fin de semana, y en general, una semana bastante asquerosa, me dije de hacer algo diferente... De hacer algo que llevaba tiempo sin hacer y que era imperdonable para alguien como yo: leer.
Sin embargo, esto no lo pensé hasta ya entrada la noche, sobre las 21h. Antes, durante la tarde, aburrida como estaba, me puse a ver una serie a la cual me he enganchado (y no, no es anime). La cuestión es que me entró hambre y bajé a mirar si había palomitas, preferiblemente, saladas. Buscando, buscando... No encontré, salvo en el fondo, una bolsa de palomitas dulces.
Mejor eso que nada.
Las metí en el microondas poniéndole el mismo tiempo que a las saladas. Maldita mi ignorancia y la falta de información que no decía "LAS DULCES MENOS TIEMPO EN EL MICROONDAS, GRACIAS". Spm. Se quemaron, casi todas. Saqué las negras por completo (que las había, y varias) y probé las otras...
Pasables... Pero podrían mejorar, pensé. En un alarde de creatividad y gula, cogí el sirope de chocolate del frigorífico y eché un poquito en una de las palomitas ignífugas: estaban pasables.
Poniendo bocaabajo el bote, rocié todas las palomitas del cuenco con sirope de chocolate, quedando la mezcla que podéis ver a continuación:












Sinceramente, al llevar unas cuantas... No pude seguir. Enserio, imposible. Para un ratito estaban bien, pero es que seguía habiendo demasiadas quemadas.
La próxima vez que halle un paquete de palomitas dulces las pondré un minutito de nada y las bañaré en chocolate... Y si siguen siendo incomibles, dejaré a un lado la creatividad y la gula y me las comeré sin más.

...Putas palomitas...

Después de tal salvaje aventura, decidí cortar el ordenador, apagarlo por completo... ¡A las 21h! (algo tendría que ver el hecho de que mi router no dejara de caerse también). La cuestión es que, aunque fuera temprano para mí aún el proponerme cenar, me dieron ganas de hacerme un sandwich en la sandwichera, que, según creía, estaba rota, pues llevaba sin usarse desde hacía años.
Tras informarme de si funcionaba o no luego de llamar a mi familia, me pidieron que, con gusto, les preparase sandwiches a ellos también.
He aquí cuando entro en la cocina y el mundo corrió peligro.
Sin embargo... ¡Qué destreza, qué agilidad! No había comparación alguna entre Adriá y Arguiñano conmigo (enserio, no la había). ¡El queso no dejaba de salirse! Ansiaba libertad. Mala elección cuando lo que espera fuera soy yo. Con aún más maestría de la ya mostrada, cogí cuchara en mano y retiré la gran cantidad de queso que se atrevía a intentar conseguir la libertad. Mal fin hubo para él.

Llegaron mis padres, comimos mis ricos sandwiches que, aunque hubo pequeñas complicaciones, estuvieron comestibles, y eso ya es mucho. Trajimos polos Flas (o como se escriba) y zampamos, zampamos mucho mientras veíamos una película. Esto en sí, parece no tener importancia alguna, pero para ser yo y ser una chica que jamás está más de lo indispensable en el salón o con la familia, fue una total novedad. Y me gustó el estar de buen rollo.


Supongo que todo sería algo de intuición por lo que vendría más adelante, pero eso, es otra historia (modo plagio Historia Interminable mode ON).

2 han encontrado la habitación:

Claro, claro, tenías que haber comido algo para poder vomitar después....(8)..............................
¬¬ no te lo perdonaré, jamás!

 

Las palomitas, como el agua del mar, saladas =P

Yo también quiero un sandwich de esos hehehe