...había vuelto a entrar en una fase un poco de capa caída, donde nada me llamaba la atención y todo me resultaba insoportablemente vacío. Incluso estuve a un pequeño paso de abandonar algo que en el fondo me gusta.
Sin embargo, últimamente, esa fase la he ido superando y me resulta hasta un poco lejana. No me siento decaída, sino animada y casi siempre tengo ganas de reír (excepto cuando estoy por casa en presencia de
la terremoto, ahí suelo volverme tremendamente seria y esquiva). Además, incluso hasta con mi señor hermano tengo un cachondeo constante cuando viene a casa.
Todo esto es gracias a cuatro grandes pilares sobre los que he ido levantando mi vida en este último tiempo (semanas escasas):
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Virginia, mi
niña enana. Hacía muchos años que nos conocíamos gracias a Internet, pero hasta este año nunca habíamos quedado para conocernos pese a vivir en la misma provincia y a menos de media hora de distancia. Ella hace que me salte las clases para verla, lo cual me ayuda para apaciguar mi estómago y me hace la Universidad mucho más amena y entretenida.
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Dony o, como muchos ya sabréis porque la mento con frecuencia,
Alba, esa
pitufina que desde el momento en que nos conocimos hace cosa de dos años, me salvó la vida de un modo que sólo ella y yo conocemos. Es por ella por lo que no cogí mi arsenal y comencé la matanza de la historia (es la música que amansa a las fieras); es por ella que soporto el pueblucho asqueroso y que ahora ya no soy casi una completa antisocial; y es por ella por la que mi día a día no me ahoga.
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Iván,
Epsu Seo, el "gran osito" (me va a matar al leer esto XD) o
el sol que hace que espere con ganas los fines de semana. Me siento como si fuéramos mascota y dueño, pues cuando él viene, me saca de casa. Esas salidas las necesitaba, de verdad; esas conversaciones tan profundas también (...xD); ese amigo que en ningún momento me ha dicho "No" sin intentarlo todo. Él me ha demostrado cómo en muy poco tiempo puedes depositar toda la confianza en alguien que de verdad lo merece.
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Señor Migué,
el cereal, que ha hecho que me volviera a llamar la atención y a gustar ese trabajo gratuito que hago; que hace que estar en el messenger vuelva a ser divertido e interesante; que gracias a él tengamos a cierto "jefe" muy intrigado (y ahora más al leer esto, fijo); que no entiende (más bien, no pilla) ni el sarcasmo ni la ironía, lo que hace que sea verdaderamente entretenido hablar con él (no entiende el verdadero significado de mis palabras casi nunca xD); y que hace que quedarse cojo en casa sea motivo para picarse mucho con él.
Gracias a los cuatro, a los que nombré en el orden en que los fui conociendo (y "conociendo", que de cierto personaje no puedo decir que lo conozca).
Gracias por aceptarme tanto en mi modo natural, siendo cabrona (XD) como en ese otro modo que no puedo controlar y que pese a que yo lo odio, a vosotros (al último no) os encanta.
Virgi, Alba, e Iván, os quiero.
Migué, contigo ya veremos cómo se presenta "el futuro" cuando llevemos más tiempo hablando, pero que sepas que salir mentado en algo escrito por mí, es todo un honor.
De verdad, gracias a los cuatro.