The Hidden Room

¿La abandonamos?

Salón del Manga...

... allá voooooy!


WIIIIIIII... Luego será una caquita pero... WIIIIIIIIIII


Y malditos cabrones, habéis dejado de entrar y firmar... Sois unos hdps y os odio a muerte, más incluso que antes ¬¬ MORID!

Normas

Bueh... Voy a intentar poner la conversación tal y como ha ocurrido esta mañana en clase de Química:

-Rosalía: ¿Puedo ir al servicio? (se encontraba mal)
-Gloria (la profe): No, no puedes ir. Está prohibido que los alumnos salgan fuera de clase en horario de las mismas (menos culto).
(silencio. Noe se levanta y va hacia la puerta para salir)
-Gloria: ¿Dónde vas? Que no puedes salir.
-Noe: Al servicio, no me puedo aguantar.
-Gloria: que no puedes salir. No dejé salir antes a Rosalía, o no me has oido.
-Noe: Sí, pero que no me puedo aguantar.
-Gloria: Pues son las normas. Si tienes algo en contra, ve a hablar con el director.
(todos mudos por lo estúpido del asunto. Noe se sienta de nuevo. Aparece otro profesor)
-El otro: Buenas.
-Gloria: ¿Verdad que no pueden salir en mitad de la clase ni al servicio?
-El otro: Sí. Se habló en el claustro.
-Gloria: Es que no me creen.
-Noe: ¿Pero es que alguno se ha parado a pensar en que no somos de la ESO?
-Gloria y el otro: Eso da igual. No se puede salir.
-Gloria: Si tienes alguna queja, al director.
-Noe: Pero vamos a ver, ¿alguien calculó cuando viene la regla acaso? Porque vamos,fijo que la mitad de los que van al servicio no la tienen.
(comenzamos a reirnos. Ambos se quedan pillados)
-Gloria: Que no puedes salir, que si estás mal que vayas al director.
-Noe: ¿Qué he de ir, con compresa en mano? Vamos, que si quieres Gloria, me cambio aquí mismo, pero creo que no es plan.
(nos reimos a borbotones)
-Gloria: Yo lo siento mucho, pero es lo que hay.
-Yaiza: Noe, venga, ve a la dirección y cámbiate ahí mismo.
-Noe: al final será lo que tenga que hacer. Pero Gloria, esto es ridículo.
-Ana: Entonces, si nos ponemos alguno malo con ganas de vomitar o algo, ¿también tenemos que ir a hablar con el director?
-Gloria: Sí
(aquí todos ya descojonándonos)
-Gloria: Si tienes algún problema serio del médico, traes un justificante de él.
-Yo: O_O Entonces, ¿qué hay que ir con un papelito que te dice que eres un meón a la dirección para que te dejen ir?
(más risas)
-Gloria: Bueno... Si...
(titubea... )
-Rosalia: Pues yo tengo que ir.
(loria mira a Rosalia)
-Gloria: Está bien, ve.
(Noe se acopla)
FIN.



Esto es TAN ridículo..

Bueh..

Sin nada que contar...
Me estoy metiendo en la boca del lobo pero... Elijo tener un final que no sea la muerte...



PD. Quiero dejarme las uñas sin mordérmelas, pero no puedo x.x

Eufórica

Sí, sí, sí, que tengo recuperación de Química antes del fin del Trimestre :D, lo cual, en la traducción propia es: voy a aprobar Química y no voy a tener que falsificar ninguna nota puesto que ya no será necesario que mis padres me maten... ¡WIIIIIIIIIIIIIIII!

Sin miedo

No tenía miedo. Estaba pensando continuamente qué hacer en cada momento.

Llevaba ya unas dos horas bajo su amenaza, casi el mismo tiempo que hacía que me había ido de casa. No me había marchado por una pelea ni nada por el estilo, simplemente, iba a ir a visitar a un amigo, así que mis padres también aprovecharon para salir a dar un paseo.

Fue llegar a su casa y encontrarme con la escena crucial: el padre de mi amigo tenía a toda la familia atada y amordazada. Me quedé quieta al ver el panorama, pero eso no evitó que él me viera. Pese a verlo acercarse a mí con el cuchillo en mano, seguía sin tener miedo. ¿Por qué no me daba un ataque? ¿Por qué no hiperventilaba? Ni idea. Tampoco sé cómo sabía que aquel hombre no quería hacerme daño… O al menos no en el sentido de “te clavo este cuchillo”.
Realmente sus intenciones eran peores, y yo lo sabía antes de que dijera nada, pero por si me quedaba alguna duda, las disipó con las asquerosas palabras que salieron de su boca, después de haberme hecho una revisión completa:

- Vente conmigo dónde yo quiera o culpa tuya será si estos de aquí mueren.

No despegué los labios en ningún momento. Vi como ese ser me aferraba del brazo y me conducía fuera de la casa, se guardaba el cuchillo dentro de la chaqueta, cerraba la puerta con suavidad y me empujaba dentro del ascensor. No me gustaba la sensación de estar encerrada en un ascensor con un psicópata, y menos aun sabiendo lo que quería de mí. ¿Y el miedo? ¿Dónde había ido el miedo? Seguía sin encontrarlo.

- Tienes un cuerpo muy desarrollado para tu edad… Y esa cara... Esa cara hace que… – No llegó a terminar lo que estaba diciendo, ya que su rostro estaba hundiéndose en mi pelo mientras me sujetaba por los hombros. Hubiera sido el momento propicio para darle algún golpe, pero seguíamos en el ascensor, lo que limitaba mis movimientos.

Llegamos a la calle – al menos no había decidido hacerlo ahí mismo en el ascensor – y me rodeó la cintura con el brazo, un brazo para nada musculoso, pero que aun así, imponía respeto. Me fijé en que temblaba un poco: los nervios lo estaban devorando por dentro. ¿Y a mí? ¿A mí por qué no? Se suponía que yo era la que tendría que estar histérica, y sin embargo, era él el que lo estaba. Sin que me soltase, intentaba actuar con normalidad, mientras me guiaba a lo largo de las calles. Pese a todo, sabía que llamábamos la atención, puesto que estábamos a plena luz del día, caminando por zonas en las que había bastante gente y él era un hombre entrado en años y yo contaba con una cara de niña que me quitaba edad al instante.

Por un momento, la suerte pareció volver a mí, e hizo que unas compañeras de clase me vieran cuando estábamos entrando a un parque. Gritaban mi nombre y saludaban con ánimo y yo correspondí con una sonrisa. ¿Pero cómo podía recordar cómo se sonreía en esos momentos? Mi verdugo, para no levantar aun más sospechas de las que ya había, me susurró antes de soltarme:

- Recuerda que de ti depende la supervivencia de una familia. – ¡Qué hombre más repugnante!

Me dirigí hacia las chicas, quienes ahora claramente preocupadas, más por el hombre, nervioso, que por mi reacción, preguntaron si me encontraba bien. Yo seguía manteniendo el rostro sereno y pensaba en la familia que estaba bajo mi “protección”, así que crucé un par de frases más con ellas y me volví hacia mi tortura. ¿Por qué no les decía nada? Podrían avisar la policía y que fueran a casa de mi amigo a rescatar a la familia y luego venir a por mí… O alguna otra cosa. ¿Por qué me callaba? ¿Acaso mi mente, mis pensamientos de qué hacer, eran lo suficientemente seguros y exitosos como para negarme a tener un plan B?

En cuanto vi que dejaba atrás al grupo mientras me encaminaba hacia él, una chispa de sentido común llegó a mi cerebro. Esa chispa hizo que, en cuanto me cogió con fuerza la muñeca, yo reaccionara, por fin, pegando un tirón y alejándome a toda prisa de él. Corría como nunca lo había hecho antes y, mientras lo hacía, ya no pensaba en ataques contra él, en acciones cuando me tuviera dónde él deseaba que estuviese… No. Sólo pensaba en esa carrera.

Mis ojos se dilataron cuando reconocieron dos figuras en la otra punta del parque: eran mis padres. Corrí aun más, impulsada por las ansias de llegar hasta ellos. Ya no sabía si el hombre me seguía o si alguna vez me siguió, sólo tenía en mente la visión de mis padres.

Grité con fuerza, llamándolos y vi que me oyeron y que se sorprendían al verme correr hacia ellos. Llegué hasta su lado y, sin pensar nada ya, los abracé, con fuerza, como si mi vida dependiese de ese abrazo. Y en parte, así era.

Ya, sin poderlo evitar, ni querer evitarlo, lloré. Lloré sin parar, como una niña pequeña, asustada, muerta de miedo. Lloraba fuerte, gritando, mientras los abrazaba. Nunca me había alegrado tanto de tenerlos.

- ¿Qué le ocurre a esta niña? – Oí cómo preguntaba mi padre a mi madre. No era extraña la pregunta, ya que nunca había sido cariñosa ni efusiva.

- No lo sé cariño. – Supe que sonreían, con lo que estaba claro que no entendieron mi rostro de terror ni la angustia que sentía, pero nunca los iba a culpar por ello.

- El hombre… Aquel hombre… Quería… Quería llevarme con él… Me amenazó… Si no hacía lo que él quería, la familia… - farfullé entre llantos, intentando explicarme.

Noté entonces cómo me apretaban entre sus brazos, abrazándome también, comprendiendo por fin qué ocurría. Oí a mi padre gruñir y lo noté temblar de rabia… Pero a mí eso ya no me preocupaba. Ya no me preocupaba nada.

La familia podría esperar, al igual que mi verdugo, que pronto pagaría.

Ahora sólo importaba que expulsase la adrenalina generada, que volviera a retomar mi calma tras la tempestad, que me abrazasen y me mimaran.

Ahora sólo importaba yo.

Tengo pereza

Tengo pereza y también:
- Gafas, con graduación nueva, lo veo todo demasiado claro x.x
- Syobon Action, el juego, pero con esta pereza me da pereza jugarlo xD Encima el muñeco derrapa.
- Chocolate, tanto con lacasitos como blanco. Tenía mono de chocolate.
- La nariz fría... Es un puñetero témpano de hielo.
- Que recoger la habitación, está patas arriba y mañana me voy a Jaén capital, de nuevo, a pasar el día.

Fin de la actu.
Productiva, ¿verdad?

Ojú!

Ojú, vaya movidita con la impresora que acabo de pasar... Una gracia que después de haber estado más de 2 horas con un puto trabajo no pudiera imprimirlo OxO Pero bueno, mi portátil se portó bien y pilló los drivers de la impresora automáticamente.

Dentro de un rato largo, retomaré el estudio de Lengua, que tengo mañana un examen, aunque teniendo en cuenta la cantidad de información que he recapitulado ya sobre Antonio Machado para el comentario y sabiendo que el examen tenga, probablemente, una pregunta sobre el mismo, me queda sólo aprenderme bien las características de textos y cosas así.

Dejando el tema estudios a un lado, haré mención de un juego: el Syobon Action (más o menos os pasé a todos el vídeo del youtube xD). E aquí la captura de la parte con la que más me reí del juego. El hdp del robot ese coge y se lleva el mástil y lo tira. Hale, jódete, toca suicidarse xD.

Y bueno... Como dije que iba a ponerlo... Aquí está el super mensaje que subió Kin a la nueva página del CocaCola, la cual ahora da vergüenza entrar a mirar nada. Si ya antes era bastante mala, al menos la comunidad molaba, con los juegos y eso... Pero ahora... VAYA GILIPOLLEZ!
De todas formas Kin, mira tu frase (que por cierto, se la premiaron XD), la frase más boniiiita que pusiste...

Oish... Entrañable, verdad? Si tiene su corazoncito y todo, aunque jamás me diga nada bonito (ahora me dirá "note mereces nada") y sea su esclava, que total, le jodo más que le ayudo.
Como el viernes tendré puente, osease, no tendré ya clase, si me acuerdo, escribiré el e-mail a los del Coke, quejándome de la MIERDA de página que han hecho, que queremos retomar nuestros juegos chorras y las amistades, aunque bueno esas... Andan bastante perdidas ya x.x
Viva la queja gratuita!