The Hidden Room

¿La abandonamos?

Porque algo te lo pide.

Aquí un fragmento de algo que acabo de escribir, cosa que tenía necesidad de hacer, pues hacía mucho que no me paraba a idear nada.

Disfrutadlo los pocos que me leéis todavía.




(...)
Me reproché a mí misma durante días el no haber tenido suficiente aguante como para terminar de ver su reacción antes de desmayarme por la cantidad de sangre que perdí en cuestión de segundos.

¿Habría gritado? Bueno, eso seguro: siempre estaba gritando.

¿Le habría echado la culpa a ella? Probablemente también.

¿Se habría arrepentido sinceramente? No, lo dudo. Nunca había tenido la suficiente importancia en sus vidas, sólo era un adorno en esa endemoniada casa.

¿Habría llorado? Me hubiera encantado verlo. Incluso daría mi vida (o la hubiese dado en esos momentos) con tal de verle derramar una lágrima debido al pánico; debido al hecho de darse cuenta de que pagaría por toda la mierda que había creado.

Fuera como fuese, sólo puedo recordar el sonido que provoqué al caer sobre mi propio charco de sangre y, después, despertarme en el hospital, con una venda enorme rodeándome la cabeza. Todo eso aderezado con una boca desagradablemente pastosa, un olor a medicamentos, limpiadores y comida insípida, y unos grandes dolores de espalda –gracias al pésimo colchón de la cama del hospital- y de cabeza.

¿Alguien me daba más? Sinceramente, podría haber estado peor, pues no imaginaba que ellos pudiesen llamar a emergencias por mí. POR MÍ. ¿El olor de mi sangre contenía neurotoxinas que, al inhalarlas, provocaban un cambio drástico en la personalidad? De ser así, me hubiera rajado de arriba abajo siguiendo la vena de mi brazo, habría vertido mi sangre en frasquitos y los hubiera patentado como potente medicamento. Creé hasta el eslogan de campaña: “Bludinil –todos sabemos que una fonología inglesa es menos chocante y más atrayente-, para ser lo contrario a ti”. Sí, vale, tal vez tendría poco gancho, pero podría mejorarse.

2 han encontrado la habitación:

Es bastante triste...

1. Es bastante triste lo que has escrito...
2. Es bastante triste que alguien haga eso para llamar la atención o para "cambiar" su vida...

(La verdad, no comenté antes porque estaba tan cansado que las palabras se me hacían sopa de letras)